Se ha convertido en un patrón de respuesta que parece funcionar para Andy Burnham. Ante cada idea disruptiva que se le plantea, o que él mismo plantea, el primer ministro laborista del Reino Unido propone “abrir una discusión honesta al respecto”. En esta ocasión ha sido con el asunto más espinoso de los duros años del Brexit: la libertad de movimiento de las personas, una de las cuatro libertades fundamentales de la Unión Europea, junto con la de bienes, servicios y capitales.
Fuente: elpais.com