Bernardo Arévalo (Montevideo, 68 años) ha tenido que remar a contracorriente desde que asumió el Gobierno de Guatemala en enero de 2024. Tras denunciar intentos de golpe de Estado para impedir su llegada al poder, el mandatario ha debido lidiar con el desgaste político, gobernar con una minoría en el Congreso, afrontar la suspensión y fragmentación de su partido y luchar para llevar a buen puerto una serie de nombramientos en instancias clave del Estado, como la Fiscalía General y el Tribunal Supremo Electoral. A todo eso se suman las turbulencias, las presiones y las responsabilidades propias del cargo. “Es complicado, pero no imposible”, afirma Arévalo sobre su día a día en la silla presidencial. De visita en Madrid en el marco de la XXX Cumbre Iberoamericana, el único presidente progresista de Centroamérica analiza en una entrevista con EL PAÍS la actualidad política de la región y hace balance a poco más de un año de concluir su mandato.
Fuente: elpais.com