Estados Unidos vive un momento extraño. Gracias a la política de Donald Trump, los cruces fronterizos han caído a niveles que no se veían en décadas. Al mismo tiempo, los estadounidenses han visto a agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza cazar inmigrantes en sus calles, con abusos y actos de violencia que han provocado un repudio abierto. Y, sin embargo, en Washington hablar de una política migratoria más humana sigue siendo casi un tabú, sea cual sea el partido.

Fuente: elpais.com