Gerardo Tata Martino dejó pocas huellas en el Barça. En la Ciudad Deportiva todavía hay quien recuerda la anécdota del día en el que le advirtió a Leo Messi que sabía que tenía “el poder para echarlo, pero que no hacía falta que se lo demostrara todos los días”. Le quedaba, eso sí, un récord: las ocho victorias consecutivas con las que arrancó la Liga 2013-2014. Hansi Flick ya se lo ha quitado. Suma nueve triunfos del tirón. Y este Barça que asusta en España busca ahora dar el salto en Europa. Después de golear al Feyenoord y al Galatasaray, el equipo azulgrana visita este martes la casa del PSG, nada menos que el vigente bicampeón de la Liga de Campeones. “Nos toca centrarnos en el París, el mejor equipo de Europa. Nos va a marcar un poco dónde estamos”, advirtió Rodri Hernández. Lo dice él, que justamente llegó para que el Barcelona vuelva a levantar la Orejona, que no gana desde Berlín 2015, un año después de que se marchara Martino.
Un nuevo contratiempo para los azulgrana: durmieron en Sevilla
El Barcelona ganó en Sevilla ante el Betis, pero perdió el tiempo: no pudo volver a casa como tenía previsto. Después del 2-5 ante el equipo bético, la expedición azulgrana embarcó en el avión chárter en el aeropuerto de San Pablo con la idea de dormir en la capital catalana. No lo consiguió.
El temporal que azota buena parte de España, con alerta máxima en Cataluña por lluvias torrenciales, retrasó una y otra vez el despegue. Así lo habían decidido los capitanes: esperar hasta poder salir. Los jugadores pasaron cerca de dos horas sentados en el aparato a la espera de una autorización para volar que nunca llegó.
Cerca de las dos de la madrugada, el club anunció en sus redes que el viaje se cancelaba y que la plantilla dormiría en un hotel de la ciudad. El regreso se aplazó hasta el mediodía de este domingo. Un contratiempo inoportuno para Flick, que ya tenía bastante con las lesiones de Eric y Koundé: menos descanso justo antes de visitar al PSG y de recibir al Real Madrid en el clásico.
Fuente: elpais.com